Mauritshuis – Philip van Dijk - Judith with the Head of Holofernes
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
A sus pies, yace la cabeza decapitada de un hombre, cuyo rostro muestra signos de sorpresa y dolor. La luz incide directamente sobre esta macabra ofrenda, enfatizando su realismo y el acto violento que lo ha provocado. Una figura anciana, envuelta en una capa azul, se encuentra a la izquierda de la mujer, parcialmente oculta en las sombras. Su rostro, apenas visible bajo el velo, denota preocupación o quizás complicidad.
La paleta cromática es rica y contrastada: los tonos cálidos del manto dorado se enfrentan a la frialdad de la luz que ilumina la cabeza cortada y al azul profundo de la capa. El fondo está oscurecido por un telón teatral, con pliegues elaborados que añaden profundidad y dramatismo a la composición.
Más allá de la representación literal del episodio, la pintura parece explorar temas de justicia, venganza y el peso de las decisiones. La mujer no se presenta como una heroína triunfante, sino más bien como un instrumento de la voluntad divina, marcada por la carga moral de su acto. La presencia de la figura anciana introduce una dimensión de guía o consejero, sugiriendo que este evento trascendental no ocurre en el vacío, sino dentro de un contexto social y espiritual más amplio. La composición invita a reflexionar sobre la naturaleza del poder, la violencia y las consecuencias de desafiar la autoridad establecida. El gesto de la mujer, al sostener el cuchillo, es ambiguo: ¿es una señal de victoria o de arrepentimiento? Esta ambigüedad contribuye a la complejidad emocional de la obra.