Mauritshuis – Isack van Ostade - Farmer with a Pig
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El campesino no mira directamente al espectador, sino que su atención está concentrada en la tarea que realiza. Esta actitud refuerza la idea de una vida dedicada al trabajo y a las labores del campo. El cerdo, con su color terroso y su postura aparentemente sumisa, contrasta con el dinamismo del hombre.
El entorno es igualmente significativo. A la izquierda, se vislumbra una construcción rústica, posiblemente un establo o granero, que proporciona un telón de fondo a la escena. La vegetación exuberante, representada mediante pinceladas rápidas y expresivas, sugiere un paisaje fértil y productivo. En el plano de fondo, se intuyen otras figuras humanas y una aguja de iglesia, indicando la presencia de una comunidad rural más extensa.
La paleta de colores es dominada por tonos terrosos – marrones, ocres y verdes – que evocan la naturaleza y la vida campesina. El cielo, pintado con pinceladas sueltas y luminosas, aporta un elemento de serenidad a la composición. La luz parece provenir de una fuente lateral, creando sombras que modelan las figuras y añaden profundidad a la escena.
Más allá de la representación literal de una actividad agrícola, esta pintura podría interpretarse como una reflexión sobre la relación entre el hombre y la naturaleza, así como sobre los valores asociados con la vida rural: el trabajo duro, la sencillez y la conexión con la tierra. La figura del campesino, aunque humilde en su apariencia, irradia una dignidad silenciosa que sugiere una profunda conexión con su entorno y con las tradiciones de su comunidad. El garrote, más allá de ser un instrumento para guiar al cerdo, podría simbolizar el control sobre los instintos básicos y la necesidad de disciplina en la vida rural. La escena, en su conjunto, transmite una sensación de quietud y armonía, a pesar del movimiento implícito en la acción principal.