Master of Palanquinos – The Beheading of Saint John the Baptist
Ubicación: Art Institute, Chicago.
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En primer plano, el cuerpo decapitado yace sobre una superficie irregular, su rostro parcialmente oculto por un manto rojo. La cabeza, separada del cuerpo, es sostenida con gesto ceremonial por una figura femenina que parece mostrar una mezcla de tristeza y resignación. A su lado, la figura principal, presumiblemente el verdugo, se presenta con una vestimenta ostentosa, adornada con motivos florales intrincados. Su postura es rígida, casi teatral, lo que sugiere un intento de justificar o legitimar la acción perpetrada. Detrás del verdugo, otra figura masculina, ataviada con ropajes suntuosos y una expresión serena, parece observar la escena con indiferencia, posiblemente representando al rey o a alguien en posición de poder.
La composición es vertical, enfatizando la solemnidad del acto. La disposición de los personajes sugiere una jerarquía: el verdugo ocupa el centro, mientras que las figuras femeninas y la víctima se ubican en un plano inferior. El uso del color es simbólico; el rojo dominante evoca tanto la sangre como la realeza, creando una tensión entre la violencia y el poder.
Más allá de la representación literal de la decapitación, la pintura parece explorar temas de poder, justicia y sacrificio. La presencia de los observadores en los balcones sugiere que este evento es un espectáculo público, una demostración de autoridad para aquellos que lo presencian. La expresión facial de las figuras, especialmente la del verdugo, invita a reflexionar sobre la naturaleza humana y la capacidad de cometer actos atroces bajo órdenes superiores. La serenidad de la figura real podría interpretarse como una indiferencia calculada o como una aceptación fatalista del destino. En definitiva, el autor ha plasmado un momento crucial con una carga emocional compleja, dejando al espectador espacio para la interpretación y la reflexión sobre las implicaciones morales de la escena representada.