Ilya Repin – Portrait of an old woman
Ubicación: The State Tretyakov Gallery, Moscow (Государственная Третьяковская галерея).
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La mujer está vestida con ropas oscuras y un sombrero de ala ancha que cubre parcialmente su cabeza. Se observa un cuello alto, cubierto por un encaje blanco que contrasta sutilmente con el resto del atuendo. Sus manos, arrugadas y marcadas por el tiempo, descansan sobre lo que parece ser una superficie oscura, posiblemente la misma silla en la que está sentada.
El rostro de la anciana es el punto focal de la composición. Las profundas líneas de expresión, las arrugas alrededor de los ojos y la boca, y la piel flácida revelan una vida larga y llena de experiencias. Su mirada es directa, intensa, aunque no necesariamente hostil; más bien, transmite una sensación de introspección y quizás un dejo de melancolía. La luz incide sobre su rostro desde un lado, resaltando las texturas de la piel y creando un juego de luces y sombras que le confieren volumen y realismo.
La paleta cromática es limitada: predominan los tonos oscuros –negro, marrón, gris– con toques de blanco en el encaje del cuello y algunos reflejos rojizos en las mangas de la prenda exterior. Esta restricción contribuye a crear una atmósfera sombría y austera.
Más allá de la representación literal de una mujer anciana, esta pintura sugiere reflexiones sobre el paso del tiempo, la fragilidad humana y la dignidad inherente a la vejez. La ausencia de elementos decorativos o detalles superfluos dirige la atención hacia la figura misma, invitando al espectador a contemplar su rostro y a considerar la historia que podría contar. El uso magistral de la luz y la sombra no solo define las formas, sino que también evoca una sensación de misterio y profundidad psicológica. Se intuye una carga emocional en el retrato, un testimonio silencioso de una vida vivida con intensidad. La composición, deliberadamente sencilla, refuerza esta impresión de sobriedad y autenticidad.