Giovanni di Paolo – paolo2
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Dentro del establo, reposa un niño sobre lo que parece ser un lecho improvisado, rodeado por dos animales: un buey y una mula. A su alrededor se agrupan tres personajes principales. Una figura femenina, vestida con túnicas amplias y de color dorado, observa al niño con gesto contemplativo. A su izquierda, otra mujer, ataviada con ropas más modestas, se encuentra arrodillada en señal de reverencia o devoción. Finalmente, a la derecha, un hombre de piel oscura, vestido con una rica vestimenta amarilla y adornado con anillos, extiende su mano hacia el niño, mostrando una expresión que oscila entre la sorpresa y el respeto.
El paisaje circundante está densamente poblado de vegetación exuberante, con enredaderas y arbustos que se extienden por todo el espacio visible. En la parte superior del cuadro, dos figuras masculinas, vestidas con ropas sencillas, observan la escena desde una posición elevada, como si fueran testigos silenciosos. El cielo, representado con tonos azules oscuros, está iluminado por un resplandor que emana de un punto indefinido en la distancia.
La paleta cromática es rica y vibrante, con predominio de colores cálidos como el dorado, el rojo y el amarillo, contrastados con los tonos más fríos del azul y el verde. La luz, aunque tenue, ilumina selectivamente las figuras principales, creando un efecto de dramatismo y enfatizando su importancia dentro de la composición.
Más allá de la representación literal de una escena religiosa, esta pintura sugiere temas como la humildad, la devoción, la esperanza y la universalidad del mensaje que se transmite. La presencia de la figura de piel oscura podría interpretarse como una referencia a la aceptación de todas las culturas y razas en el ámbito de la fe. La ruina arquitectónica en segundo plano introduce una nota de melancolía y transitoriedad, sugiriendo que incluso los logros humanos están sujetos al paso del tiempo. La disposición de los personajes, con sus gestos y miradas dirigidas hacia el niño, invita a la contemplación y a la reflexión sobre el significado profundo de lo representado.