Camille Pissarro – The Market in Gisors. (1887)
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La paleta de colores es vibrante, con predominancia de verdes, azules y amarillos que sugieren un ambiente luminoso y alegre. La luz se filtra entre las hojas, creando destellos y sombras que animan la superficie pictórica. Se aprecia una pincelada suelta y visible, característica de una búsqueda por capturar la impresión visual del momento más que una representación detallista de los objetos o figuras.
Las mujeres, vestidas con atuendos tradicionales que incluyen cofias blancas y chalecos oscuros, ocupan un lugar central en la composición. Sus rostros, aunque no se distinguen con gran detalle, transmiten una sensación de cotidianidad y laboriosidad. Los hombres, algunos sombreros y otros sin ellos, parecen participar activamente en el intercambio comercial.
En primer plano, se aprecian cajas o cestas abiertas que contienen productos frescos, presumiblemente los que están siendo ofrecidos a la venta. La disposición aparentemente desordenada de estos elementos contribuye a la sensación de espontaneidad y realismo de la escena.
Más allá de la mera descripción de un mercado, la pintura parece sugerir una reflexión sobre la vida rural y las costumbres tradicionales. El autor no busca idealizar el entorno, sino más bien capturar su autenticidad y vitalidad. La presencia de los árboles, que simbolizan la naturaleza y la conexión con la tierra, refuerza esta impresión. Se intuye un interés por documentar un modo de vida en transición, posiblemente amenazado por la modernización. El ambiente general evoca una sensación de comunidad y pertenencia, donde las relaciones humanas son tan importantes como el intercambio de bienes.