Camille Pissarro – The Seine at Rouen. (1901)
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En el plano medio, se distinguen embarcaciones de diversos tamaños: pequeñas barcas remolcadas por figuras humanas y estructuras más grandes, posiblemente buques mercantes o pesqueros amarrados a la orilla. La vegetación ribereña, delineada con pinceladas rápidas y vibrantes en tonos verdes y ocres, se eleva sobre el agua, creando una línea de horizonte irregular. A lo lejos, se intuyen edificios e infraestructura urbana, aunque su forma es vaga y se funde con la atmósfera general.
El cielo domina la parte superior del cuadro y está tratado con una técnica impresionista característica: pinceladas cortas y yuxtapuestas que sugieren movimiento y luminosidad. Predominan los tonos amarillos, dorados y ocres, aunque también se aprecian matices de grisáceo y marrón, lo que contribuye a la sensación de un día nublado o con niebla.
La paleta cromática es cálida y terrosa, reforzando la impresión de una escena cotidiana y laboriosa. No hay figuras centrales ni elementos narrativos evidentes; el interés reside en la atmósfera general y en la representación de la luz sobre el agua y la vegetación.
Subtextualmente, la obra parece evocar un sentimiento de melancolía o nostalgia por un paisaje industrial que se desvanece. La falta de detalles precisos y la difuminación de los contornos sugieren una reflexión sobre la fugacidad del tiempo y la transformación del entorno. La insistencia en la luz y el color, sin embargo, impide que la escena caiga en el pesimismo absoluto; más bien, se transmite una aceptación serena de la realidad cambiante. La repetición de tonos dorados podría aludir a un idealismo o a una búsqueda de belleza incluso en contextos aparentemente prosaicos. La composición, con su énfasis horizontal y su perspectiva aérea, invita a la contemplación y a la reflexión sobre el paso del tiempo y la naturaleza efímera de las cosas.