Camille Pissarro – Sunset at Sent Charlez. Eragny. 1891
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El terreno se extiende hacia el horizonte, descendiendo suavemente desde el primer plano hasta un paisaje brumoso y difuso. Se distinguen matices verdes intensos en la hierba delante de los árboles, contrastando con los tonos más apagados y violetas que definen las colinas lejanas. En la distancia, se intuyen construcciones humanas, probablemente una vivienda o granja, integradas discretamente en el entorno natural. La presencia humana es mínima; una figura solitaria, apenas perceptible, camina por el campo, acentuando la sensación de soledad y quietud.
La composición transmite una atmósfera serena y contemplativa. El uso del color, especialmente los amarillos y dorados, evoca una sensación de calidez y optimismo, aunque también puede interpretarse como un reflejo de la fugacidad del tiempo, simbolizada por el ocaso. La técnica puntillista, con su fragmentación de la luz en pequeños puntos, sugiere una percepción subjetiva de la realidad, donde la visión se descompone y se recompone en la mente del espectador.
El paisaje no es presentado como un lugar específico o identificable, sino más bien como una representación idealizada de la naturaleza, un refugio de paz y armonía alejado del bullicio urbano. La ausencia casi total de detalles narrativos invita a la introspección y a la reflexión sobre la belleza efímera del mundo natural. Se percibe una intención de capturar no solo lo que se ve, sino también el sentimiento que evoca ese instante particular al final del día.