Camille Pissarro – Afternoon, the Dunquesne Basin, Dieppe, Low Tide. (1902)
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El primer plano está ocupado por un terreno arenoso, de tonalidades ocres y marrones, que se extiende hasta el borde de una cuenca o puerto artificial. Esta estructura delimitada por muros de contención parece estar vacía en este momento, revelando el lecho marino expuesto. Un pequeño grupo de figuras humanas se encuentra reunido cerca del muro, su presencia apenas perceptible debido a la distancia y al tratamiento pictórico difuso.
El cielo, cubierto por una capa de nubes grises y rosadas, aporta una atmósfera melancólica y serena a la composición. La luz es suave y uniforme, sin contrastes marcados que sugieran un momento específico del día; la denominación tarde en el título podría referirse más bien a una sensación general de calma y quietud que a una hora precisa.
La pincelada es suelta y fragmentaria, con trazos cortos y rápidos que crean una textura vibrante y dinámica. La técnica utilizada parece priorizar la impresión visual sobre la representación detallada, capturando la atmósfera y el ambiente del lugar más que sus elementos individuales.
Subtextualmente, la pintura evoca una reflexión sobre la relación entre el hombre y la naturaleza, así como sobre el paso del tiempo y los ciclos naturales. El puerto artificial, construido por el ser humano para controlar el mar, contrasta con la vastedad e imprevisibilidad de la costa. La presencia humana es mínima, casi insignificante frente a la inmensidad del paisaje. Se percibe una sensación de soledad y contemplación, invitando al espectador a sumergirse en la atmósfera melancólica y reflexiva de la escena. El tratamiento impresionista de la luz y el color contribuye a crear un ambiente onírico y evocador, donde la realidad se difumina y los límites entre lo visible y lo imaginario se desdibujan.