Camille Pissarro – Twilight, Eragny. (1889)
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En segundo plano, un pequeño conjunto de edificaciones domésticas se vislumbra a través de la bruma vespertina. Sus contornos son difusos, casi desvaneciéndose en el ambiente, lo que contribuye a una atmósfera de quietud y aislamiento. La vegetación circundante, representada con pinceladas verdes y amarillentas, añade profundidad al paisaje, aunque su detalle es mínimo, subordinado a la impresión general de vastedad.
El autor parece interesado no tanto en la representación precisa de los elementos, sino en la evocación de una atmósfera particular: la calma del crepúsculo, el peso del trabajo rural, la conexión entre el hombre y la naturaleza. La escala desproporcionada del montículo de heno puede interpretarse como una metáfora de la laboriosa existencia campesina, un testimonio silencioso de esfuerzo y perseverancia.
El uso limitado de colores intensos refuerza esta sensación de quietud y melancolía. Predominan los tonos terrosos y apagados, que sugieren el paso del tiempo y la inevitabilidad del cambio. La ausencia casi total de figuras humanas acentúa la soledad del paisaje, invitando a la contemplación silenciosa y a una reflexión sobre la fugacidad de la vida. La composición, con su horizonte bajo y la silueta imponente del montículo, transmite una sensación de inmensidad y humildad ante la naturaleza.