Odilon Redon – Le Char d’Apollon
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La base sobre la cual se alzan los caballos parece ser un paisaje acuático, insinuado por formas ondulantes y oscuras que sugieren agua o barro. Se distingue una estructura circular en primer plano, posiblemente parte de un carro o vehículo, aunque su función precisa permanece ambigua.
El fondo presenta una atmósfera nebulosa, con pinceladas que evocan tanto cielos tormentosos como la luz crepuscular. Se perciben destellos dorados y anaranjados que sugieren un horizonte lejano, quizás iluminado por el sol poniente o un fuego distante. En la lejanía, se intuyen figuras humanas, pequeñas e indefinidas, que parecen observar la escena desde una distancia segura.
La pintura transmite una sensación de movimiento ascendente, de escape y transformación. La yuxtaposición del dinamismo equino con la quietud del fondo crea una tensión visual palpable. Podría interpretarse como una alegoría del ascenso espiritual, o quizás como una representación simbólica de la superación de obstáculos terrenales. El contraste entre la claridad de los caballos y la oscuridad de su base sugiere una lucha entre lo elevado y lo primario, entre la aspiración a la trascendencia y las ataduras del mundo material. La presencia de figuras humanas en segundo plano podría simbolizar la observación distante de un evento significativo, o quizás la fragilidad de la existencia humana frente a fuerzas superiores. La técnica pictórica, con su pincelada suelta y su enfoque en la atmósfera más que en el detalle preciso, refuerza la sensación de misterio e inefabilidad que impregna la obra.