Gerard David – The Madonna of the Milk Soup, approx. 1520, oil on
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El niño, desnudo parcialmente, se aferra a la mano de la mujer y parece estar a punto de recibir alimento de un recipiente que ella le ofrece. La escena transcurre en un espacio doméstico, delimitado por una ventana que permite vislumbrar un paisaje distante, con edificios y vegetación. La luz, aunque tenue, ilumina los rostros y las manos de los personajes, enfatizando su cercanía y la naturaleza íntima del momento representado.
El contexto cotidiano –la presencia de utensilios de cocina sobre una mesa– contrasta con la solemnidad de la escena religiosa. Esta yuxtaposición introduce un elemento de familiaridad y humanidad a la representación de lo divino. La alimentación, acto esencial para la supervivencia, se eleva a un plano simbólico, sugiriendo la provisión divina y el cuidado maternal.
La paleta cromática es dominada por tonos oscuros y terrosos, que contribuyen a crear una atmósfera de recogimiento y melancolía. El velo blanco sobre el rostro de la mujer actúa como un punto focal luminoso, atrayendo la atención hacia su expresión serena y misteriosa.
En general, la pintura transmite una sensación de intimidad y devoción, presentando una visión poco convencional de la maternidad divina, arraigada en la vida cotidiana y desprovista de grandilocuencia. La escena invita a la reflexión sobre la relación entre lo sagrado y lo profano, y sobre el papel fundamental del amor maternal en la experiencia humana.