Part 4 – Sebastiano Ricci (1659-1734) - The Olympian gods - Pluto
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La paleta cromática es deliberadamente sombría: predominan los tonos ocres, marrones y negros, acentuados por destellos rojizos provenientes de una fuente de luz indeterminada a la derecha. Esta iluminación parcial crea un juego de luces y sombras que enfatiza el relieve muscular del personaje y contribuye a la atmósfera opresiva de la escena.
A su lado, un perro de aspecto fiero, con mirada penetrante y fauces abiertas, se presenta como guardián o compañero inseparable. La representación del animal es realista y detallada, transmitiendo una sensación de amenaza latente. El fuego que emana detrás del can refuerza esta impresión de peligro y misterio.
La composición está contenida dentro de un marco ovalado oscuro, lo cual concentra la atención en las figuras representadas y acentúa su aislamiento. El fondo es prácticamente inexistente, sumido en una oscuridad profunda que contribuye a la sensación de claustrofobia y a la monumentalidad del personaje principal.
Más allá de la representación literal, se intuyen subtextos relacionados con el poder absoluto, la autoridad implacable y los dominios ocultos. La figura masculina encarna un arquetipo de soberano, dueño de su reino y capaz de imponer su voluntad sin cuestionamiento. El perro, como símbolo de lealtad y protección, refuerza esta imagen de fuerza inquebrantable. La oscuridad que lo envuelve sugiere la naturaleza sombría del poder y los secretos que este puede ocultar. La obra evoca una sensación de solemnidad y misterio, invitando a la reflexión sobre la naturaleza del dominio y las consecuencias de su ejercicio.