Part 4 – Raffael (1483-1520) - Maria with the blessing Child with Saints Jerome and Francis
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La mujer, envuelta en un manto azul oscuro adornado con detalles dorados y una rica ornamentación roja en el pecho, irradia una serenidad contenida. Su mirada se dirige hacia adelante, ligeramente descendente, transmitiendo una mezcla de humildad y contemplación. El niño, desnudo y con la piel rosada, es sostenido delicadamente por la mujer, quien le ofrece su mano derecha como si lo bendeciera. La luz incide sobre el rostro del infante, acentuando su inocencia y divinidad.
Los dos hombres que flanquean a la figura central presentan características faciales marcadas y barbas pobladas. El hombre de la izquierda viste un gorro rojo cardinalicio, mientras que el de la derecha parece llevar una túnica sencilla. Sus manos están elevadas en actitudes orantes o de intercesión, sugiriendo su papel como santos o figuras venerables dentro del contexto religioso representado.
El fondo presenta un paisaje urbano difuminado, con edificios y torres que se pierden en la lejanía bajo un cielo azul pálido. Esta perspectiva distante contribuye a crear una sensación de profundidad y trascendencia, situando la escena en un espacio atemporal y espiritual.
La paleta de colores es rica y contrastada, con predominio del azul, el rojo y los tonos dorados que resaltan la importancia de las figuras representadas. La técnica pictórica se caracteriza por una pincelada suave y precisa, que define los contornos de las figuras y modela sus volúmenes con delicadeza.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas como la maternidad divina, la santidad, la intercesión y la gracia celestial. La presencia de los santos sugiere un vínculo entre el mundo terrenal y el divino, mientras que la mirada contemplativa de la mujer evoca una profunda conexión espiritual. El paisaje urbano en el fondo podría simbolizar tanto la ciudad terrena como la Jerusalén celeste, reforzando así la idea de una trascendencia más allá del ámbito material. La composición general transmite un mensaje de esperanza, fe y devoción religiosa.