Part 4 – Roelant Savery (1576-1639) - Landscape with Orpheus and the animals
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En el primer plano, una figura humana, vestida con una túnica blanca, se encuentra tocando un instrumento musical de cuerda. Su presencia introduce un elemento narrativo ambiguo; no es evidente si es un observador o participa activamente en la escena. La disposición de los animales a su alrededor sugiere una respuesta, una especie de armonía inducida por la música que parece apaciguar incluso a las criaturas más salvajes.
La paleta cromática es rica y variada, con verdes profundos y ocres terrosos predominando en el bosque, contrastados con los tonos más claros del agua y la pradera. La luz, aunque difusa, ilumina selectivamente ciertos elementos, como las aves de colores vibrantes y la figura central, atrayendo la atención del espectador hacia ellos.
Más allá de la representación literal de un paisaje habitado por animales, esta obra parece explorar temas relacionados con la armonía entre el hombre y la naturaleza, así como el poder civilizador de la música. La presencia de animales tanto salvajes como domesticados sugiere una posible transición o reconciliación entre estos dos estados. El árbol, símbolo de vida y conexión, une las diferentes partes del paisaje, representando quizás un microcosmos de la creación.
La minuciosidad en la representación de cada detalle – desde las escamas de los reptiles hasta el pelaje de los animales – denota una profunda observación de la naturaleza y un dominio técnico considerable por parte del artista. La obra invita a la contemplación silenciosa, ofreciendo una visión idealizada de un mundo donde la paz y la belleza prevalecen. Se intuye una intención didáctica, posiblemente relacionada con la transmisión de valores morales o religiosos a través de la representación alegórica de la naturaleza.