Robert Polhill Bevan – Quiet with all Road Nuisances
Ubicación: Yale Center for British Art, Paul Mellon Collection, New Haven.
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A la izquierda, una figura masculina, ataviada con un traje formal y sombrero de copa, se erige detrás de un escritorio o mesa elevada. Se presume que es el subastador, aunque su rostro permanece parcialmente oculto, sugiriendo una cierta impersonalidad en su rol. Un pequeño grupo de hombres, vestidos con indumentaria modesta – gorras, sombreros y abrigos oscuros – se agolpa frente al caballo, mostrando interés por la posible adquisición. La multitud es heterogénea; algunos parecen observadores pasivos, mientras que otros exhiben una actitud más activa, quizás preparando ofertas o intercambiando opiniones.
La paleta de colores es cálida y terrosa, con predominio de ocres, amarillos, marrones y verdes apagados. Esta elección cromática contribuye a crear una atmósfera de cotidianidad y rusticidad, evocando la vida en el campo y las actividades comerciales tradicionales. La luz parece provenir de una fuente lateral, proyectando sombras que definen los volúmenes y añaden profundidad a la composición.
El autor ha empleado pinceladas sueltas y expresivas, lo que confiere a la escena una sensación de dinamismo y espontaneidad. La técnica pictórica sugiere un interés por capturar la atmósfera del momento más que por reproducir la realidad con precisión fotográfica.
Más allá de la representación literal de una subasta equina, se pueden inferir algunos subtextos. La presencia del caballo, símbolo tradicional de fuerza y trabajo, podría aludir a los valores asociados con la vida rural y el esfuerzo manual. La multitud, aunque aparentemente unida por el interés económico, también revela una cierta distancia social; las diferencias en la vestimenta sugieren estratos distintos dentro de la comunidad. El subastador, con su postura formal y rostro oculto, podría representar la impersonalidad del comercio y la mercantilización incluso de los seres vivos. La inscripción visible en la pared, aunque parcialmente ilegible, alude a un contexto comercial específico, anclando la escena en una realidad socioeconómica concreta. En definitiva, la pintura invita a reflexionar sobre las relaciones entre el hombre, la naturaleza y el mundo del trabajo en un entorno rural.