Xie Jin – Professor CSA Print2 012 Dai Jin
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El tratamiento de las montañas es particularmente notable. No son representaciones detallistas, sino acumulaciones de trazos rápidos y gestuales que evocan la textura rocosa y la solidez de la naturaleza. La luz parece filtrarse desde arriba, creando contrastes sutiles que acentúan el relieve y la sensación de inmensidad. La paleta cromática es restringida, dominada por tonos ocres, marrones y grises, lo cual contribuye a una atmósfera melancólica y contemplativa.
En primer plano, un pequeño edificio con almenas se asienta sobre una elevación rocosa, aparentemente integrado en el paisaje como si fuera una extensión natural de la montaña misma. A sus pies, una figura humana, vestida con túnicas, se encuentra sentada sobre un puente de piedra, observando el entorno. Su tamaño reducido en relación con el resto de los elementos refuerza la idea de la pequeñez del hombre frente a la grandiosidad de la naturaleza.
La presencia de árboles, delineados con trazos vigorosos y expresivos, añade verticalidad a la composición y sirve como puntos de referencia visuales dentro del espacio nebuloso. El autor ha empleado una técnica de veladuras que permite crear una sensación de transparencia y profundidad en las capas de tinta, difuminando los contornos y suavizando las transiciones entre los diferentes planos.
Subtextualmente, esta obra parece invitar a la reflexión sobre la relación entre el hombre y su entorno. La figura humana, aislada en un paisaje vasto e inexplorado, podría simbolizar la búsqueda de la soledad, la contemplación o incluso la insignificancia ante las fuerzas naturales. La arquitectura integrada en el paisaje sugiere una armonía deseada entre la civilización y la naturaleza, aunque también puede interpretarse como una intrusión sutil en un espacio primordial. La atmósfera general de quietud y misterio evoca una sensación de trascendencia y espiritualidad, sugiriendo que el artista busca transmitir una experiencia más allá de lo meramente visual. La composición, con su verticalidad marcada, podría simbolizar la conexión entre el cielo y la tierra, o la aspiración humana hacia un plano superior.