Château de Versailles – Adam Frans van der Meulen -- Entry of Louis XIV and Maria-Theresa in the city of Douai, 23 August 1667
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La composición es dinámica, con una multitud de personajes que fluyen hacia el carruaje desde diferentes puntos del plano. A la izquierda, un grupo de hombres a caballo y a pie, ataviados con uniformes ostentosos, parecen formar parte de la guardia o cortejo real. A la derecha, un jinete montado sobre un semental blanco destaca por su posición frontal y la luz que lo ilumina, sugiriendo una figura de autoridad o importancia dentro del protocolo.
El fondo revela una ciudad amurallada con edificios imponentes, posiblemente Douai, cuya arquitectura barroca refuerza el carácter grandioso de la ocasión. La perspectiva aérea difumina los detalles más lejanos, acentuando la profundidad y la sensación de vastedad. Se intuyen columnas y estandartes que se extienden hacia el horizonte, simbolizando quizás el alcance del poderío real.
Más allá de la representación literal de un evento histórico, la pintura transmite una clara declaración de poder y legitimidad. La meticulosa disposición de los personajes, la riqueza de los detalles en los trajes y el carruaje, y la monumentalidad del paisaje urbano contribuyen a crear una imagen de autoridad indiscutible. La presencia de la multitud, aunque representada de manera generalizada, sugiere un apoyo popular o al menos una aceptación pasiva del poder que se exhibe.
El uso de la luz es fundamental para dirigir la mirada del espectador hacia los protagonistas y enfatizar su estatus. La oscuridad que envuelve las zonas periféricas intensifica el efecto dramático y contribuye a crear una atmósfera de reverencia y solemnidad. La escena, en su conjunto, parece concebida como un instrumento propagandístico, diseñado para consolidar la imagen del monarca como figura central e indispensable para la estabilidad y prosperidad del reino. La sutilidad reside en cómo el artista equilibra la representación de la pompa con una cierta distancia que permite al espectador contemplar la escena desde una perspectiva más objetiva, aunque sin cuestionar su significado subyacente.