Anton von Maron – Maria-Theresa of Habsburg (1717-1780), Empress of Austria, Queen of Hungary (1740) and Bohemia (1743), wearing widow’s dress, presenting the crowns of Bohemia and Hungary and the Imperial Crown Château de Versailles
Château de Versailles – Anton von Maron -- Maria-Theresa of Habsburg (1717-1780), Empress of Austria, Queen of Hungary (1740) and Bohemia (1743), wearing widow’s dress, presenting the crowns of Bohemia and Hungary and the Imperial Crown
Aquí se observa una representación de una figura femenina imponente, vestida con un atuendo lúgubre que sugiere duelo. El vestido negro, ricamente adornado con encajes y detalles sutiles, domina la composición, acentuando su presencia solemne. La palidez de su rostro, contrastada por el brillo apagado de sus ojos, transmite una sensación de melancolía y quizás, un cierto cansancio. La mujer se encuentra sentada en lo que parece ser un sillón ornamentado, con una mano extendida hacia una mesa donde reposan tres coronas: la de Bohemia, Hungría y la Imperial. La disposición de las manos es deliberada; el gesto no es uno de ostentación, sino más bien de presentación formal, casi como si ofreciera los símbolos del poder a un espectador invisible. El bastón que sostiene en la otra mano refuerza esta postura de autoridad contenida. El fondo está construido con una arquitectura clásica: columnas coríntias parcialmente visibles y una cortina pesada que se pliega con teatralidad. Esta ambientación, aunque sutil, contribuye a crear un espacio de solemnidad y grandeza. La luz es uniforme, sin puntos focales dramáticos, lo cual enfatiza la figura central y su vestimenta. Subtextualmente, el retrato parece querer comunicar una imagen de poder femenino en un contexto de pérdida. El atuendo de viuda sugiere que ha experimentado un duelo reciente, posiblemente por la muerte del emperador Carlos VI, su padre. La presentación de las coronas no es solo una demostración de legitimidad, sino también una afirmación de su derecho a gobernar tras esa pérdida. La expresión facial, aunque serena, insinúa una carga emocional considerable. Se intuye un equilibrio entre la obligación del deber y el peso personal del luto. La composición en general transmite una sensación de estabilidad y control, pero con una nota subyacente de tristeza y resignación. El autor parece haber buscado retratar no solo a una gobernante, sino también a una mujer marcada por las circunstancias históricas y personales.
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Anton von Maron -- Maria-Theresa of Habsburg (1717-1780), Empress of Austria, Queen of Hungary (1740) and Bohemia (1743), wearing widow’s dress, presenting the crowns of Bohemia and Hungary and the Imperial Crown — Château de Versailles
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La mujer se encuentra sentada en lo que parece ser un sillón ornamentado, con una mano extendida hacia una mesa donde reposan tres coronas: la de Bohemia, Hungría y la Imperial. La disposición de las manos es deliberada; el gesto no es uno de ostentación, sino más bien de presentación formal, casi como si ofreciera los símbolos del poder a un espectador invisible. El bastón que sostiene en la otra mano refuerza esta postura de autoridad contenida.
El fondo está construido con una arquitectura clásica: columnas coríntias parcialmente visibles y una cortina pesada que se pliega con teatralidad. Esta ambientación, aunque sutil, contribuye a crear un espacio de solemnidad y grandeza. La luz es uniforme, sin puntos focales dramáticos, lo cual enfatiza la figura central y su vestimenta.
Subtextualmente, el retrato parece querer comunicar una imagen de poder femenino en un contexto de pérdida. El atuendo de viuda sugiere que ha experimentado un duelo reciente, posiblemente por la muerte del emperador Carlos VI, su padre. La presentación de las coronas no es solo una demostración de legitimidad, sino también una afirmación de su derecho a gobernar tras esa pérdida. La expresión facial, aunque serena, insinúa una carga emocional considerable. Se intuye un equilibrio entre la obligación del deber y el peso personal del luto. La composición en general transmite una sensación de estabilidad y control, pero con una nota subyacente de tristeza y resignación. El autor parece haber buscado retratar no solo a una gobernante, sino también a una mujer marcada por las circunstancias históricas y personales.