Stephen Lyman – Artic Animal Dele
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El terreno se presenta como una extensión plana y ligeramente texturizada, de tonalidades violáceas que acentúan la sensación de irrealidad. Un monolito oscuro, imponente y con una forma irregular, emerge en el centro del plano, sirviendo como punto focal y a la vez, como un elemento divisor entre los animales representados.
La disposición de las criaturas es deliberada y cargada de simbolismo. Un cebra, con su característico patrón de rayas, se sitúa a la izquierda, mostrando una postura ligeramente tensa. A su lado, un panda negro y blanco parece inclinar su cabeza hacia abajo, quizás en actitud contemplativa o incluso sumisa. En la base del monolito, un pingüino observa directamente al espectador con una expresión que oscila entre la curiosidad y el temor. Detrás de este último, se vislumbra un ave de plumaje rojizo, parcialmente oculta por la sombra. Finalmente, a la derecha, un oso polar, de pelaje blanco inmaculado, ocupa una posición dominante, aunque su mirada parece dirigida hacia otro punto del espacio, sugiriendo una desconexión con el resto del grupo.
La yuxtaposición de animales tan dispares – originarios de diferentes ecosistemas y climas – es uno de los aspectos más intrigantes de la obra. Esta mezcla improbable sugiere una reflexión sobre la fragilidad de los hábitats naturales, la interdependencia entre especies y quizás, una crítica implícita a la alteración del equilibrio ecológico. El monolito podría interpretarse como un símbolo de la intervención humana en el mundo natural, o bien, como una representación abstracta de las barreras que impiden la coexistencia pacífica.
La ausencia de contexto narrativo explícito permite múltiples lecturas. No se presenta una amenaza evidente, pero la atmósfera general es tensa y ambigua. La obra invita a la reflexión sobre temas universales como la supervivencia, el aislamiento, la adaptación y la relación entre el individuo y su entorno. El artista parece proponer un escenario donde las reglas de la naturaleza han sido suspendidas, dejando al espectador con una sensación de misterio e incertidumbre.