Carlo Cignani (School of) – Apollo
Ubicación: National Museum (Nationalmuseum), Stockholm.
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En el centro, una figura masculina, presumiblemente un dios por su porte y anatomía idealizada, se encuentra asentada en lo que parece ser un carro o plataforma decorada con motivos florales y elementos arquitectónicos. Su gesto es expansivo, como si ofreciera algo a la audiencia; su mirada se dirige hacia fuera del plano de la imagen, sugiriendo una conexión con un espacio más amplio. La paleta cromática se concentra en tonos cálidos – dorados, ocres, rojos– que contribuyen a la sensación de divinidad y esplendor.
A su alrededor, pequeños seres alados, putti o ángeles, interactúan con él. Algunos lo rodean, otros le ofrecen flores o parecen participar en una actividad festiva. Uno de ellos, situado frente al carro, parece estar ofreciendo un objeto pequeño y ornamentado, posiblemente un instrumento musical o un símbolo de poder. A la izquierda, un caballo blanco de crin y cola ondeantes se eleva sobre las nubes, añadiendo dinamismo a la composición.
La disposición de los elementos sugiere una jerarquía clara: la figura central domina la escena, mientras que los putti y el caballo la complementan, creando una atmósfera de celebración y poder divino. El uso del óvalo como marco refuerza la idea de un mundo separado, trascendente, reservado a lo sagrado.
Subtextualmente, la pintura podría interpretarse como una alegoría del arte, la música o la poesía – disciplinas tradicionalmente asociadas con la divinidad. El gesto expansivo de la figura central y el objeto que ofrece podrían simbolizar la inspiración artística o la revelación de un conocimiento superior. La presencia de los putti, a menudo asociados con el amor y la alegría, sugiere una conexión entre lo divino y lo humano, entre la perfección idealizada y la experiencia terrenal. La composición en sí misma, con su equilibrio formal y su uso magistral de la luz, transmite una sensación de armonía y belleza que busca evocar un estado de contemplación y asombro.