Type in the Swiss Alps (Mount Small Ruhen). 1862 Alexey Kondratievich Savrasov (1830-1897)
Alexey Kondratievich Savrasov – Type in the Swiss Alps (Mount Small Ruhen). 1862
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Pintor: Alexey Kondratievich Savrasov
Alexei Savrasov nació en la familia de un comerciante del Tercer Gremio, pero no siguió la causa de su padre. El niño mostró una temprana aptitud para el dibujo, con la que su padre estaba muy insatisfecho. Pero cuando la obra de Alexey empezó a venderse, cambió de opinión sobre las futuras actividades artísticas de su hijo. Las primeras obras del autor no siempre fueron reconocidas por la alta crítica, pero incluso los críticos destacaron invariablemente la vitalidad de los momentos captados por el joven artista.
Descripción del cuadro de Alexei Savrasov "Vista en los Alpes suizos".
Alexei Savrasov nació en la familia de un comerciante del Tercer Gremio, pero no siguió la causa de su padre. El niño mostró una temprana aptitud para el dibujo, con la que su padre estaba muy insatisfecho. Pero cuando la obra de Alexey empezó a venderse, cambió de opinión sobre las futuras actividades artísticas de su hijo. Las primeras obras del autor no siempre fueron reconocidas por la alta crítica, pero incluso los críticos destacaron invariablemente la vitalidad de los momentos captados por el joven artista. El autor fue perseguido por una sucesión de tragedias familiares: sus dos hijas murieron, el artista comenzó a beber, su familia se rompió. Éxitos brillantes en la creatividad combinados con acontecimientos trágicos en la vida. Poco a poco, Savrasov, completamente perdido en sus experiencias, su obra se vuelve sombría y distópica.
El cuadro "Vista en los Alpes suizos" fue pintado en 1862, cuando las numerosas penas aún afectaban a la pintura del autor. Durante este periodo, el artista viajó a Suiza, donde disfrutó pintando paisajes de montaña. En este lienzo, el artista, haciendo uso de su excelente conocimiento de la perspectiva, consiguió transmitir de forma convincente la profundidad del desfiladero y la altura del lejano pico nevado: el cuadro parece tridimensional. A través del marco oscuro de las montañas representadas en la media distancia, el ojo del espectador se dirige hacia adelante y hacia arriba, donde contra el fondo del cielo azul suave con nubes ligeras se eleva la cumbre del Ruhen Menor, de un blanco deslumbrante, brillante e inaccesible. Las piedras amarillas del primer plano iluminadas por el sol y los arbustos verde oscuro que se extienden a lo largo del desfiladero en la distancia crean la necesaria sensación de volumen; el sol también cae sobre las hojas separadas de los arbustos, iluminándolas con un vivo mosaico de oro. El cuadro es rico en colores; la ligereza, la ligereza y la materialidad están presentes. Savrasov retrata la belleza de los Alpes suizos con amor y habilidad.
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En este óleo, el espectador se enfrenta a una imponente vista alpina. La composición está dominada por un macizo montañoso cubierto de nieve que ocupa casi toda la parte superior del lienzo. El artista ha empleado una paleta de colores fríos, con predominio de grises, marrones y blancos, lo cual acentúa la sensación de grandiosidad y lejanía.
La luz incide directamente sobre el pico nevado, resaltando su textura rugosa y creando fuertes contrastes con las sombras profundas que se extienden por las laderas y los valles circundantes. En primer plano, rocas dispersas y una vegetación oscura y densa sugieren la dificultad del terreno y la escala de la naturaleza frente a la figura humana.
El valle que se abre entre las montañas guía la mirada hacia el fondo, donde un cielo azul pálido ofrece un respiro visual. La pincelada es suelta y expresiva, especialmente en la representación de los árboles y arbustos, lo cual transmite una sensación de movimiento y vitalidad.
Más allá de la mera descripción paisajística, la obra parece evocar sentimientos de sublime. La inmensidad del paisaje alpino puede interpretarse como una metáfora de la fuerza incontenible de la naturaleza y la pequeñez del ser humano ante ella. La oscuridad de las zonas inferiores y la luz que ilumina el pico nevado podrían simbolizar la lucha entre la razón y lo desconocido, o incluso la búsqueda espiritual en medio de un entorno hostil pero bello. La ausencia de figuras humanas refuerza esta idea de soledad y contemplación frente a la inmensidad del mundo natural. Se percibe una tensión entre la belleza serena del paisaje y su potencial peligroso, invitando al espectador a reflexionar sobre su propia existencia y lugar en el universo.