John Wootton – A Fox Hunt
Ubicación: Yale Center for British Art, Paul Mellon Collection, New Haven.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El artista ha empleado una perspectiva aérea que disminuye la saturación del color a medida que el terreno se aleja, creando una sensación de profundidad considerable. Las montañas difusas en el horizonte sugieren un territorio vasto e indómito. El cielo, con su despliegue de nubes algodonosas y tonos azulados, aporta una atmósfera serena, contrastando sutilmente con la actividad frenética que se desarrolla en primer plano.
La luz es desigual; parece provenir de una fuente lateral, iluminando selectivamente a los jinetes y a los perros más cercanos al espectador, mientras que el resto del paisaje permanece sumido en una penumbra suave. Esta técnica resalta la importancia de los cazadores como figuras centrales dentro de la escena.
Más allá de la representación literal de una cacería, esta pintura parece ofrecer una reflexión sobre las jerarquías sociales y el poder. Los jinetes, vestidos con elegancia, encarnan un estatus privilegiado, mientras que la naturaleza salvaje sirve como telón de fondo para su actividad recreativa. La propia caza, en sí misma, puede interpretarse como una metáfora del control humano sobre el entorno natural y la dominación sobre otras especies. La abundancia de perros sugiere también una inversión considerable, un símbolo de riqueza y ocio.
El paisaje, aunque bello, se presenta como un espacio conquistado, un territorio sometido al dominio de los cazadores. La pintura no juzga esta dinámica; simplemente la presenta, invitando a la contemplación sobre las relaciones entre el hombre, la naturaleza y el poder. Se intuye una cierta melancolía en la vastedad del paisaje, una sensación de que la actividad humana es efímera frente a la inmensidad del mundo natural.