Part 1 National Gallery UK – Boccaccio Boccaccino - Christ carrying the Cross and the Virgin Mary Swooning
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El autor ha dispuesto la escena en un espacio abierto, delimitado por un paisaje montañoso que se extiende hasta una línea de horizonte donde se vislumbra una ciudadela o fortaleza. Esta ubicación no parece ser un mero telón de fondo; sugiere una conexión entre el sufrimiento individual y el contexto social y político más amplio. La perspectiva atmosférica, con la degradación tonal del paisaje distante, acentúa la sensación de profundidad y lejanía, quizás aludiendo a la incomprensión o indiferencia del mundo ante el dolor que se está representando.
La figura principal, marcada por una intensa palidez y un rostro denotando agotamiento, es el foco de atención. Su cuerpo inclinado bajo el peso de la cruz transmite una sensación palpable de sufrimiento físico. A su alrededor, un grupo heterogéneo de personajes reacciona a la escena: soldados armados que custodian el cortejo, hombres con vestimentas suntuosas que observan desde lo alto de las colinas, y mujeres que expresan su dolor con gestos de desesperación y desmayo. La presencia de estos últimos, especialmente la figura femenina desplomada en primer plano, intensifica la atmósfera de pathos y sufrimiento.
La paleta cromática es rica y contrastada. Los tonos cálidos del rojo y el dorado predominan en las vestimentas de los personajes principales, mientras que los tonos fríos del azul y el verde dominan el paisaje de fondo. Este contraste visual contribuye a acentuar la tensión dramática de la escena.
Más allá de la representación literal de un evento histórico, esta pintura parece explorar temas universales como el sufrimiento, la compasión, la fe y la redención. La disposición de los personajes, sus expresiones faciales y su interacción con el entorno sugieren una reflexión sobre la condición humana y la capacidad del individuo para enfrentar el dolor y la adversidad. El detalle en las texturas de las telas y la minuciosidad en la representación de los rostros denotan un interés por captar no solo la apariencia física, sino también la complejidad emocional de los personajes involucrados. La escena evoca una sensación de tragedia ineludible, pero también de esperanza latente, insinuada quizás por la luz que ilumina el rostro del personaje central y se proyecta sobre el paisaje distante.