Jan Brueghel the Younger – The fire in the village
Ubicación: Private Collection
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El lado izquierdo del cuadro presenta una arquitectura densa, con edificios de entramado madera que parecen inclinarse bajo la fuerza del fuego. Las ventanas resplandecen con un naranja intenso, sugiriendo la propagación voraz de las llamas. Grupos de figuras humanas se agolpan en la base de los edificios o a lo largo de una callejuela, algunos aparentemente intentando escapar, otros observando la catástrofe con resignación o temor. La presencia de animales –mulas y caballos– añade un elemento de caos y desorden a la escena.
En contraste, el lado derecho muestra una ribera fluvial donde se amarran embarcaciones. El agua refleja tenuemente las luces del incendio, creando una atmósfera inquietante y opresiva. Se distinguen pequeñas barcas navegando por el río, posiblemente transportando personas que buscan refugio lejos de la conflagración. La iglesia, ubicada en la lejanía, se erige como un símbolo de estabilidad frente a la destrucción, aunque su presencia es distante e ineficaz ante la tragedia.
La paleta cromática está definida por tonos cálidos –rojos, naranjas y amarillos– que representan el fuego, contrastados con los fríos azules y verdes de la noche y del agua. El uso del claroscuro acentúa el dramatismo de la escena, creando un fuerte contraste entre las zonas iluminadas y las oscurecidas. La luna, ubicada en la parte superior central del cuadro, actúa como una fuente de luz secundaria, pero su brillo apenas logra disipar la oscuridad que envuelve la escena.
Más allá de la representación literal de un incendio, esta pintura parece sugerir reflexiones sobre la fragilidad humana frente a las fuerzas destructivas de la naturaleza o, quizás, de la guerra. La yuxtaposición del caos y el orden, la desesperación y la esperanza, invita al espectador a contemplar temas universales como la pérdida, la supervivencia y la resiliencia. La presencia de la iglesia, aunque distante, podría interpretarse como una referencia a la fe o a la búsqueda de consuelo en tiempos de adversidad. La composición general transmite una sensación de desolación y melancolía, pero también un atisbo de esperanza en la posibilidad de reconstrucción tras la devastación.