Jan Brueghel the Younger – Susanna and the Elders
Ubicación: Private Collection
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A su alrededor, tres ancianos se agolpan en un balcón que sobresale del muro. Sus rostros muestran una mezcla de deseo y disimulo, con miradas dirigidas hacia la mujer. La representación de la edad avanzada es palpable: arrugas profundas, barbas canosas, ropas opulentas pero desgastadas por el tiempo. La disposición de los ancianos, uno sentado sobre el balcón y los otros dos a su lado, crea una sensación de invasión y acecho.
El entorno juega un papel crucial en la narrativa. Un exuberante follaje se extiende detrás del balcón, creando una barrera visual que separa a los ancianos del espectador, pero también intensifica la atmósfera de secreto y clandestinidad. La presencia de esculturas clásicas al fondo, incluyendo una representación de Cupido, introduce un elemento mitológico y sugiere temas de amor, deseo y tentación. Un pequeño perro blanco con manchas se encuentra cerca de la mujer, añadiendo una nota de inocencia y lealtad a la escena.
El uso del color es significativo. La paleta es rica en tonos oscuros, especialmente en el fondo, que contrasta con la luminosidad del cuerpo femenino. El rojo presente en las vestimentas de uno de los ancianos podría simbolizar la pasión o el peligro. La pluma de pavo real, caída al suelo junto a la mujer, funciona como un símbolo ambiguo: puede representar belleza y ostentación, pero también decadencia y vanidad.
Subtextualmente, la obra plantea interrogantes sobre el poder, la moralidad y la percepción del deseo. La escena sugiere una dinámica de abuso de poder, donde la juventud e inocencia son objeto de la mirada lasciva de los ancianos. La ambigüedad en la expresión de la mujer permite múltiples interpretaciones: ¿es víctima o cómplice? ¿Es su temor genuino o una estrategia para manipular a sus perseguidores? La pintura invita a reflexionar sobre la naturaleza humana, la fragilidad de la virtud y las consecuencias del deseo descontrolado. La composición, con su juego de luces y sombras, y su cuidadosa disposición de los personajes, crea una atmósfera de tensión dramática que mantiene al espectador en un estado de expectación.