Jan Brueghel the Younger – St. Bernard of Clairvaux in the garland of flowers
Ubicación: Private Collection
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Aquí se observa una composición singular que combina un retrato de figura religiosa con una profusa representación floral. El elemento central es una escena ovalada en la que un hombre, ataviado con hábitos monásticos y rodeado de un halo luminoso, está arrodillado en actitud de oración o contemplación. La luz incide sobre su rostro y manos, sugiriendo una conexión espiritual intensa. Detrás de él, se vislumbra un paisaje brumoso, posiblemente un bosque, que acentúa la sensación de aislamiento y devoción. A sus pies, una calavera, símbolo recurrente de la memento mori, recuerda la fugacidad de la vida terrenal y la inevitabilidad de la muerte.
La escena central está enmarcada por una exuberante guirnalda de flores de diversas especies y colores. Esta corona floral no es meramente decorativa; su abundancia y variedad simbolizan la belleza, la fragilidad y la transitoriedad de la existencia. La riqueza cromática, con tonos vibrantes de rojo, naranja, amarillo, rosa y azul, contrasta con el fondo oscuro que envuelve toda la composición, intensificando así el impacto visual del conjunto.
El contraste entre la figura humana, representada en una escala más pequeña dentro del óvalo, y la grandiosidad de la guirnalda floral sugiere una relación compleja entre el individuo y la naturaleza, o entre lo terrenal y lo divino. La floración exuberante podría interpretarse como un paraíso terrenal, un refugio espiritual donde el hombre busca consuelo y conexión con lo trascendente. No obstante, la presencia de la calavera introduce una nota de melancolía y recordatorio de la mortalidad que subyace a toda belleza.
La técnica pictórica denota un dominio del claroscuro, acentuando los volúmenes y creando una atmósfera de recogimiento y solemnidad. La pincelada es precisa en el retrato central, mientras que en las flores se observa una mayor libertad y espontaneidad, contribuyendo a la sensación de vitalidad y abundancia. En definitiva, la obra invita a la reflexión sobre temas universales como la fe, la muerte, la belleza y la relación del hombre con su entorno espiritual.