Jan Brueghel the Younger – The Holy Family with St. Elizabeth and St. John the Baptist
Ubicación: Private Collection
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La mujer joven, ataviada con un manto rojo sobre una túnica blanca, irradia serenidad mientras acoge al niño en su regazo. Su mirada es suave y protectora, transmitiendo una profunda conexión maternal. El infante, dormido o en reposo, se apoya contra ella, creando una sensación de intimidad y vulnerabilidad. El hombre barbado, vestido con un manto marrón, observa la escena con una expresión contemplativa; su postura sugiere una actitud de guía o protector.
La figura femenina a su lado, cubierta por un velo y un hábito marrón, inclina sus manos en un gesto que podría interpretarse como oración o reverencia. Su rostro refleja una mezcla de devoción y melancolía. El niño desnudo, con la piel rosada y una expresión inocente, sostiene un báculo rudimentario; su presencia introduce una nota de pureza y posible futuro destino.
El fondo, difuminado en tonos verdes oscuros, sugiere un paisaje boscoso, aunque los detalles son escasos. Flores blancas esparcidas sobre el suelo y entre las figuras añaden un toque de delicadeza y simbolismo asociado a la inocencia y la pureza. La luz, proveniente de una fuente no visible, ilumina selectivamente a los personajes principales, acentuando sus rasgos y creando un ambiente de intimidad y recogimiento.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas de protección familiar, devoción religiosa y el misterio del nacimiento. La presencia de las flores puede aludir a la fragilidad de la vida y la belleza efímera. La cuna, aunque presente, permanece vacía en gran medida, sugiriendo una transición o un futuro incierto. El gesto de oración de la mujer vestida con ropas modestas podría interpretarse como una súplica por la seguridad y el bienestar del grupo familiar. En general, la composición transmite una atmósfera de paz y contemplación, invitando a la reflexión sobre los valores fundamentales de la fe y la familia.