Jan Brueghel the Younger – Virgin and Child in a flower garland
Ubicación: Private Collection
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El elemento dominante es, sin duda, la guirnalda que enmarca a las figuras. Una exuberancia de flores de diversos tipos –rosas, lirios, claveles, pompones– se entrelaza creando una barrera visual densa y rica en color. La oscuridad del fondo contrasta fuertemente con el brillo y la vitalidad de la flora, acentuando aún más su presencia. La guirnalda no es simplemente un adorno; parece sugerir un espacio sagrado, un jardín paradisíaco donde se desarrolla la escena.
El uso de la guirnalda evoca una iconografía tradicional asociada a la Virgen María y al Niño Jesús, remitiendo a la idea del Edén o del Huerto de las Delicias. Las flores, símbolos de pureza, belleza y transitoriedad, podrían interpretarse como alusiones a la vida efímera y a la promesa de resurrección. La disposición octogonal del marco floral podría simbolizar la perfección divina o una referencia a los ocho beatitudes.
La mirada dirigida hacia arriba por parte de ambos personajes sugiere una conexión con lo divino, una aspiración trascendental que va más allá de lo terrenal. El gesto de la mujer al sostener al niño transmite ternura y protección, pero también implica un rol maternal de importancia cósmica. La composición, en su conjunto, irradia una atmósfera de paz y devoción, invitando a la contemplación silenciosa y a la reflexión sobre temas espirituales fundamentales. La técnica pictórica, con sus detalles minuciosos en las flores y el tratamiento luminoso de los rostros, denota un cuidado excepcional por la representación de lo sagrado.