Robert Alexander Hillingford – Hillingford Robert Alexander The Disaster At The Ball Given By The Austrian Embassy In Paris 181
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El plano general revela una multitud numerosa, vestida con indumentaria elegante de finales del siglo XVIII o principios del XIX. Predominan los vestidos largos de las mujeres, adornados con encajes y cintas, así como los frac y chalecos de los hombres. La composición se articula alrededor de un eje central donde dos figuras femeninas, una de ellas presumiblemente la anfitriona, parecen ser el foco de atención.
Sin embargo, la escena no es puramente festiva. Una serie de detalles introduce una nota de tensión e incluso de caos. Un hombre desplomado en el suelo, con expresión de dolor y rodeado de personas que le asisten, rompe la armonía visual. Su caída, aparentemente repentina, genera un movimiento circular entre los presentes: algunos se inclinan a ayudarlo, otros observan con curiosidad o preocupación, mientras que otros parecen ajenos al incidente, continuando sus conversaciones y danzas como si nada ocurriera.
Esta disparidad entre la formalidad del evento y el accidente inesperado sugiere una crítica implícita a la frivolidad de la alta sociedad. La escena podría interpretarse como una alegoría sobre la fragilidad de la fortuna o la inevitabilidad de los contratiempos, incluso en medio de la prosperidad y el placer. El contraste entre la elegancia superficial y el sufrimiento individual subraya la precariedad de la existencia humana.
La disposición de las figuras, con sus gestos y expresiones variadas, contribuye a la complejidad narrativa de la obra. Se percibe una mezcla de emociones: alegría, sorpresa, compasión, indiferencia. Esta diversidad de reacciones refleja la naturaleza multifacética de la experiencia humana y la capacidad de adaptación ante situaciones imprevistas.
En definitiva, el autor ha logrado plasmar un momento fugaz que trasciende la mera representación de un baile elegante, invitando a la reflexión sobre temas universales como la vulnerabilidad, la superficialidad social y la transitoriedad del bienestar. La maestría en la ejecución técnica, con su detallada descripción de los vestuarios y el mobiliario, refuerza la impresión de realismo y verosimilitud que caracteriza a esta pintura.