Charles Frederick Goldie – Te Aho a noted Waikato warrior 1902 63.5x54cm
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Aquí se presenta un retrato de un hombre de edad avanzada, cuyo rostro domina la composición dentro de un marco ovalado oscuro. La figura está representada de medio cuerpo, con una expresión serena y penetrante que sugiere una profunda experiencia vital.
La característica más llamativa es, sin duda, su intrincada tatuaje facial, el moko. Este diseño, meticulosamente ejecutado, cubre la mandíbula inferior, los labios y se extiende hasta las mejillas, exhibiendo patrones complejos de líneas curvas y espirales que narran, presumiblemente, su linaje, estatus social y logros personales. La paleta utilizada en el moko es predominantemente oscura, con tonos verdosos y negros que contrastan notablemente con la piel más clara del hombre.
Su cabello, casi completamente blanco, está peinado hacia atrás, revelando una frente amplia y arrugada. Se aprecian también largas hebras de pelo colgando a ambos lados de su rostro, posiblemente como símbolo de respeto o duelo. Un collar elaborado, compuesto por un colgante tallado en piedra verde oscura (posiblemente jade), descansa sobre su pecho. Este adorno sugiere una conexión con la espiritualidad y el poder ancestral.
El hombre viste una capa o manto tejido con fibras vegetales oscuras, que se drapean sobre sus hombros y pecho, creando una textura rica y contrastante con la suavidad de su piel. La luz incide directamente sobre su rostro, resaltando las líneas de expresión y los detalles del moko, mientras que el fondo permanece difuso y oscuro, concentrando toda la atención en el retratado.
Más allá de la representación literal, esta pintura parece explorar temas de identidad cultural, liderazgo y sabiduría ancestral. El hombre irradia una presencia imponente, un testimonio silencioso de su historia personal y del legado de su pueblo. La dignidad con la que se presenta sugiere una profunda conexión con sus raíces y un respeto por las tradiciones que lo definen. El retrato no solo captura el parecido físico del individuo, sino también una esencia de carácter que trasciende el tiempo y el espacio. Se intuye una historia de resistencia, honor y una inquebrantable fidelidad a su herencia cultural.