Pierre Bonnard – La porte-fenetre avec chien, 1927
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El primer plano está ocupado por una mesa cubierta con un mantel rojo a cuadros, sobre la cual reposan algunas piezas de loza blanca y un plato con frutas o verduras. Esta disposición sugiere una escena cotidiana, un momento de pausa o preparación. La presencia del perro, situado en el segundo plano, añade una nota de familiaridad doméstica y tranquilidad. Su postura, aparentemente observadora, contribuye a la atmósfera contemplativa general.
El elemento central es, sin duda, la ventana-puerta. Sus múltiples divisiones verticales crean una estructura que actúa como un filtro entre el espacio interior y el paisaje visible más allá. A través de este marco se vislumbra un jardín exuberante con vegetación densa, flores rojas vibrantes y, en la distancia, lo que parece ser un pueblo o asentamiento rural. La luz que entra por la ventana es intensa, pero no uniforme; se distribuye de manera desigual, creando contrastes de claroscuro que acentúan las texturas y los volúmenes.
La paleta cromática es rica y vibrante, con predominio de tonos verdes, rojos y amarillos. Estos colores, aplicados en pinceladas sueltas y expresivas, contribuyen a la sensación de movimiento y vitalidad. La técnica pictórica sugiere una búsqueda de la esencia del lugar más que de una reproducción fiel de la realidad.
Subtextualmente, la pintura parece indagar en temas como el anhelo por la naturaleza, la conexión entre el individuo y su entorno, y la subjetividad de la percepción. La ventana-puerta puede interpretarse como un símbolo de transición, de apertura a nuevas posibilidades o de una barrera que se desea superar. La yuxtaposición del espacio interior, con sus objetos cotidianos, y el paisaje exterior, con su belleza natural, genera una tensión entre lo doméstico y lo salvaje, lo conocido y lo desconocido. La presencia del perro, como fiel compañero, refuerza la idea de un refugio seguro en medio de un mundo vasto e inexplorado. En definitiva, se trata de una obra que invita a la reflexión sobre la naturaleza de la realidad y el papel del artista como intérprete de la experiencia humana.