Zhao Meng Fan – Professor CSA Print Zhao Meng Fan 036
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
Aquí se presenta un paisaje de formato horizontal, ejecutado en tinta y acuarela sobre seda. La composición se articula alrededor de una vasta extensión terrestre que ocupa la mayor parte del plano visual. Una línea de colinas, difuminadas por la distancia y el tratamiento atmosférico, define el horizonte, mientras que un río serpentea a través del primer plano, reflejando tenuemente la luz.
El autor ha dispuesto varios árboles esparcidos en el paisaje, algunos desnudos y otros con una vegetación escasa, lo que sugiere una estación de transición, posiblemente el otoño o principios de invierno. La técnica utilizada para representar los árboles es sumamente expresiva; se observa un trazo suelto y vigoroso, capaz de sugerir la forma y la textura sin recurrir a detalles minuciosos.
La paleta cromática es deliberadamente restringida: predominan los tonos ocres, grises y marrones, con toques sutiles de verde en algunas áreas. Esta limitación contribuye a una atmósfera melancólica y contemplativa. La pincelada, aunque aparentemente espontánea, revela un control preciso del trazo y una profunda comprensión de la perspectiva atmosférica.
En el margen superior derecho se aprecia un sello rojo con caracteres chinos, probablemente indicando la aprobación o propiedad de alguien relevante. A su lado, se observa una inscripción caligráfica también en chino, que podría contener información sobre el artista, la fecha de creación o el tema del paisaje. A la izquierda, otra columna de texto vertical añade complejidad a la obra y sugiere un componente poético o narrativo asociado al paisaje representado.
Más allá de la representación literal del entorno natural, esta pintura parece evocar una reflexión sobre la transitoriedad de la vida y la naturaleza cíclica de las estaciones. La soledad inherente al paisaje, acentuada por la escasez de figuras humanas, invita a la introspección y a la contemplación de la inmensidad del universo. El uso magistral de la tinta y el espacio vacío (el ma) refuerza esta sensación de quietud y serenidad, invitando al espectador a sumergirse en la atmósfera evocadora de la obra. La composición, con su equilibrio entre elementos naturales y caligrafía, sugiere una armoniosa integración entre arte y poesía, característica de la tradición artística oriental.