Vasily Kandinsky – Swinging
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
A la izquierda, una serie vertical de círculos concéntricos, variando en tamaño y color (desde el negro hasta tonos anaranjados), establece un ritmo visual ascendente. Estos se complementan con líneas onduladas que recorren una banda azul, aportando dinamismo a esa sección del lienzo. En contraste, la parte derecha exhibe una mayor dispersión de formas: círculos sólidos de colores vivos (verde, naranja) coexisten con rectángulos horizontales dispuestos en franjas rojizas y un triángulo amarillo que se proyecta hacia el centro.
El elemento central es una figura abstracta construida a partir de bloques angulares, predominantemente negros y grises, con una sección frontal que revela una estructura cúbica interior compuesta por pequeños cuadrados multicolores. Esta figura no representa una forma reconocible, sino más bien un constructo visual que evoca la idea de movimiento o inestabilidad. Una línea curva rosada parece emanar de esta figura central, conectándola con otros elementos y sugiriendo una energía fluida que atraviesa toda la composición.
La ausencia de perspectiva tradicional y la superposición de planos contribuyen a una sensación de desorientación espacial. No hay un punto focal claro; la mirada del espectador se ve obligada a vagar por el conjunto, estableciendo conexiones entre los diversos elementos.
Más allá de la mera disposición formal, la obra parece explorar temas relacionados con el equilibrio y la tensión. La yuxtaposición de formas rígidas y orgánicas, de colores vibrantes y tonos apagados, genera una sensación de conflicto resuelto, o al menos contenido. La figura central, con su estructura fragmentada y su aparente inestabilidad, podría interpretarse como una metáfora de la condición humana, en constante cambio y adaptación a un entorno incierto. La inclusión de los círculos concéntricos sugiere ciclos, repetición y quizás, una búsqueda de armonía dentro del caos. En definitiva, se trata de una obra que invita a la contemplación y a la interpretación subjetiva, más allá de cualquier narrativa explícita.