Gustave Caillebotte – Woman at a Dressing Table
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En esta obra, el espectador observa a una mujer de espaldas frente a un tocador. La figura femenina se encuentra en un momento íntimo y cotidiano: abrochándose o ajustando su vestido. Su postura sugiere cierta dificultad o delicadeza en el acto. El atuendo, dividido entre un corpiño claro y una falda oscura de considerable volumen, evoca la moda de finales del siglo XIX o principios del XX.
El tocador, elemento central de la composición, se presenta como un espacio funcional pero también decorativo. Sobre él, diversos objetos –frascos, recipientes– sugieren rituales de belleza y cuidado personal. El espejo refleja a la mujer, duplicando su imagen y ofreciendo una perspectiva adicional sobre su figura y estado de ánimo. No obstante, el reflejo no es una copia exacta; presenta sutiles diferencias que podrían aludir a la percepción subjetiva de la propia imagen o a un sentimiento de disconformidad.
La paleta cromática es apagada, dominando tonos grises, lavandas y rosas pálidos. Esta elección contribuye a crear una atmósfera melancólica e introspectiva. La luz, tenue y difusa, no ilumina completamente el espacio, acentuando las sombras y generando un ambiente de recogimiento.
La pintura parece explorar la relación entre la mujer y su propio cuerpo, así como los aspectos privados de la feminidad en una época marcada por convenciones sociales estrictas. El acto aparentemente simple de vestirse se convierte en una metáfora de la construcción de la identidad femenina y las presiones externas que influyen en ella. La soledad de la figura y el ambiente íntimo sugieren un momento de reflexión personal, posiblemente teñido de cierta angustia o incertidumbre. La atención al detalle en los objetos del tocador podría interpretarse como una representación de la importancia otorgada a la apariencia física y su conexión con la autoestima y el estatus social.