Jurriaen Ovens – Fredrik (1635-1654), Prince of Holstein-Gottorp
Ubicación: National Museum (Nationalmuseum), Stockholm.
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La iluminación es suave y difusa, con una fuente de luz lateral que modela sutilmente los volúmenes faciales y capilares. Se observa un juego de luces y sombras que realza la textura del cabello rizado, abundantemente peinado sobre los hombros, y el brillo en los ojos azules, que sugieren una mirada melancólica o pensativa. La piel presenta un tono rosado delicado, con una ligera marca en la mejilla izquierda que podría interpretarse como una pequeña cicatriz o imperfección, añadiendo un toque de realismo a la representación idealizada.
El joven viste una elaborada vestimenta: un jubón de color gris claro, adornado con encajes y detalles sutiles, sobre lo cual se aprecia el cuello de una camisa blanca con volantes. Sobre los hombros descansa una capa o manto de tonos ocres y dorados, que aporta riqueza visual y sugiere su estatus elevado. La disposición de la capa, ligeramente caída, crea un movimiento suave en la composición.
La expresión del rostro es reservada, casi sombría. No hay una sonrisa evidente; más bien, se percibe una seriedad contenida, quizás reflejo de las responsabilidades inherentes a su posición social o incluso una introspección personal. La boca está ligeramente entreabierta, como si estuviera a punto de hablar, lo que añade un elemento de misterio y anticipación al retrato.
En cuanto a los subtextos, la pintura transmite una sensación de solemnidad y dignidad. El uso del color y la luz contribuye a crear una atmósfera de nobleza y distinción. La mirada fija y la expresión seria sugieren una personalidad compleja, posiblemente marcada por el peso de las expectativas sociales y políticas. La presencia de detalles como los encajes y la capa dorada refuerzan su posición dentro de una jerarquía social definida. Se intuye un retrato encargado para documentar su imagen pública y perpetuar su memoria a través del tiempo. La calidad técnica, aunque no exenta de cierta rusticidad en el tratamiento de algunos detalles, denota un oficio competente y una intención de representar al retratado con respeto y fidelidad.