Antonio Carnicero – Title Page with Bullfighters and a Bull’s Hide
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La composición se desarrolla al aire libre, bajo un cielo parcialmente visible entre la fronda de unos árboles. A la izquierda, se aprecia un edificio de arquitectura modesta, posiblemente una vivienda o una posada, y en primer plano, una vegetación exuberante que define el espacio.
El foco central lo ocupan tres figuras masculinas. Uno, sentado sobre un banco o repisa, vestido con ropas elegantes y sombrerera, parece observar la escena con gesto de aprobación o interés. Otro, ataviado con un traje rojo característico del picador, se encuentra en pie, con una postura que sugiere movimiento y preparación para la acción. Un tercer hombre, también vestido formalmente, está inclinado hacia adelante, como si estuviera examinando algo con detenimiento.
En el extremo derecho de la imagen, sobre una mesa cubierta con un mantel, se vislumbra lo que parece ser una piel de toro, elemento esencial en la representación de la tauromaquia. La presencia de esta piel refuerza la temática central de la colección a la que pertenece la portada.
La paleta cromática es relativamente limitada, dominada por tonos ocres, verdes y rojos, con toques de blanco para resaltar los detalles del pendón y las vestimentas. El grabado presenta una notable atención al detalle en la representación de las texturas, tanto en las telas como en el follaje.
Más allá de la mera descripción de la escena, se pueden inferir algunos subtextos. La disposición de las figuras sugiere una jerarquía social, con el hombre sentado representando quizás un espectador privilegiado o un patrocinador del evento taurino. El picador, en su postura activa, simboliza la valentía y el riesgo inherentes a la corrida. La piel de toro, como trofeo, alude a la conquista y al dominio sobre la naturaleza. La portada, por tanto, no solo anuncia una colección ilustrada, sino que también ofrece una ventana a las convenciones sociales y culturales asociadas con la tauromaquia en el periodo en que fue creada.