Jean-Baptiste-Camille Corot – View near Epernon, 1850-1860, Detalj 1, NG Washington
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En el centro de la composición, un arado tirado por bueyes se encuentra en proceso de labranza. El labrador, representado con escasa definición y vestimenta oscura, parece fundirse con el entorno, casi como una extensión del propio campo. Su postura encorvada sugiere la laboriosidad y la conexión íntima con la tierra. Los bueyes, robustos y de color terroso, aportan un elemento de fuerza silenciosa a la escena.
En el fondo, se vislumbra un pequeño poblado, compuesto por edificios de arquitectura sencilla y tonos apagados. La presencia humana es mínima; las edificaciones parecen más parte del paisaje que centros de actividad. Un puente arqueado atraviesa una corriente de agua, añadiendo un punto focal secundario y reforzando la sensación de quietud y aislamiento.
La paleta cromática se caracteriza por tonalidades terrosas: verdes, ocres, marrones y grises dominan la escena, creando una atmósfera opresiva pero a la vez reconfortante. La luz es difusa, sin sombras marcadas, lo que contribuye a la sensación de calma y atemporalidad.
Más allá de la representación literal del trabajo agrícola, esta pintura parece explorar temas relacionados con el paso del tiempo, la conexión entre el hombre y la naturaleza, y la fugacidad de la existencia humana. La figura del labrador, integrada en el paisaje, simboliza la labor constante e incesante que define la vida rural. El pequeño poblado al fondo sugiere una comunidad humilde y arraigada a sus tradiciones. En conjunto, la obra evoca un sentimiento de nostalgia por un mundo rural idealizado, donde la sencillez y la armonía con la naturaleza eran valores fundamentales. La ausencia casi total de detalles llamativos invita a la contemplación silenciosa y a la reflexión sobre el significado del trabajo y la vida en comunidad.