Jean-Baptiste-Camille Corot – The Destruction of Sodom
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El autor ha dispuesto a tres mujeres como foco principal de atención. Sus ropajes, sencillos y desgarrados, acentúan su vulnerabilidad y la precariedad de su situación. Una de ellas extiende el brazo hacia atrás, como si intentara asegurarse de que alguien más las siga o para advertir sobre un peligro latente. La segunda figura, con una expresión de angustia en el rostro, parece liderar el grupo, mientras que la tercera carga a un bebé envuelto en telas, simbolizando quizás la esperanza y la continuidad frente a la destrucción.
En segundo plano, se distingue una silueta masculina vestida con ropas oscuras, posiblemente un guía o protector, que observa la ciudad condenada desde cierta distancia. Su postura es tensa, su mirada fija en el horizonte, como si anticipara lo inevitable. La ciudad misma, representada de forma difusa y amenazante, parece estar consumiéndose por las llamas o envuelta en una densa neblina, dificultando la identificación de sus detalles arquitectónicos.
El cielo, con sus tonos grises y turbios, refuerza la atmósfera opresiva y apocalíptica de la escena. Se intuyen destellos luminosos que podrían representar el fuego o algún fenómeno sobrenatural, intensificando la sensación de catástrofe. La luz, aunque tenue, se concentra en las figuras principales, resaltándolas contra la oscuridad del fondo.
Subtextualmente, esta pintura parece explorar temas como la justicia divina, la corrupción moral y la fragilidad de la civilización. El acto de huida simboliza la necesidad de escapar de un destino inevitable, mientras que la destrucción de la ciudad representa el castigo por los pecados cometidos. La presencia del bebé sugiere una esperanza tenue en medio de la desolación, un símbolo de renovación o redención. La composición general transmite una sensación de fatalismo y desesperanza, pero también de resistencia y supervivencia ante la adversidad. El uso limitado del color y la atmósfera sombría contribuyen a crear una experiencia visual intensa y emotiva para el espectador.