Jean-Baptiste-Camille Corot – Ennery near Auvers
Ubicación: National Museum (Nationalmuseum), Stockholm.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La paleta cromática es contenida, predominando tonos terrosos, verdes apagados y azules cenitales. Esta limitación de color contribuye a una sensación general de quietud y desolación. La luz, tenue y uniforme, no genera contrastes fuertes; más bien, envuelve la escena en una bruma que atenúa los detalles y acentúa la atmósfera introspectiva.
La figura humana, ubicada en el extremo izquierdo del lienzo, se presenta como un punto focal de soledad. Su postura encorvada y su mirada dirigida hacia abajo sugieren reflexión o incluso abatimiento. No es posible determinar con certeza su actividad; parece absorta en sus pensamientos, desconectada del entorno inmediato.
La edificación central, presumiblemente una iglesia o capellanía, se alza como un símbolo de estabilidad y permanencia frente a la fugacidad de la existencia humana. Su campanario, aunque no imponente, señala hacia el cielo, evocando una conexión con lo trascendente. La vegetación que la rodea, densa y oscura, podría interpretarse tanto como protección como encierro.
El cuerpo de agua, visible en el primer plano, refleja el cielo nublado, intensificando la sensación de opresión atmosférica. Su superficie lisa y quieta contrasta con la vitalidad del paisaje circundante, acentuando la quietud general de la escena.
En términos subtextuales, la pintura parece explorar temas como la soledad, la melancolía, la reflexión sobre la existencia y la relación entre el individuo y su entorno. La figura solitaria, el campanario que apunta al cielo, y el paisaje desolado convergen para crear una atmósfera de introspección y anhelo. No se trata simplemente de una representación del campo; es una evocación de un estado emocional, una invitación a la contemplación silenciosa. El autor parece interesado en transmitir una sensación de quietud perturbadora, más que en documentar la realidad visible.