Metropolitan Museum: part 1 – Ludolf de Jongh - Scene in a Courtyard
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
A la izquierda, tres figuras femeninas destacan en primer plano. Una mujer, ataviada con un vestido de tonos oscuros y detalles blancos y rojos, acompaña a una joven que sostiene lo que parece ser un pequeño perro. La postura de la mujer sugiere una actitud observadora, quizás supervisando o simplemente disfrutando del momento. A su lado, se vislumbra parcialmente otra figura femenina, vestida con ropas más modestas, que parece estar interactuando con la primera.
En el plano medio, una sirvienta está inclinada sobre un cuenco, realizando tareas domésticas. Su rostro, aunque parcialmente oculto, transmite una sensación de diligencia y concentración en su labor. La presencia del perro añade un elemento de vitalidad a la escena, rompiendo con la formalidad impuesta por el entorno arquitectónico.
El patio está delimitado por muros altos que crean una sensación de intimidad y privacidad. Una hiedra trepadora adorna uno de los muros, aportando un toque de naturaleza al conjunto. Se intuyen edificios vecinos a través de las aberturas entre los muros, sugiriendo la ubicación urbana de la vivienda.
La atmósfera general es de tranquilidad y sosiego. La escena parece capturar un instante fugaz de la vida doméstica, ofreciendo una ventana a las costumbres y jerarquías sociales de la época. El detalle en la representación de las texturas – el brillo del suelo, la suavidad de los vestidos, la rugosidad de la pared– contribuye a crear una sensación de realismo y verosimilitud. La composición, con su cuidadosa distribución de luces y sombras, sugiere un interés por la precisión y el detalle característico del género pictórico al que pertenece esta obra. Se percibe una sutil tensión entre la formalidad del entorno arquitectónico y la espontaneidad de los personajes, lo que invita a una reflexión sobre las relaciones sociales y la vida cotidiana en el siglo XVII.