Mikhail Demyanov – Village street illuminated by the sun
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
A ambos lados de la calle se levantan construcciones de piedra rústica, cuyas paredes exhiben una textura palpable gracias a la pincelada gruesa y expresiva. La vegetación, densa y exuberante, emerge entre los edificios, con tonos verdes que varían desde el esmeralda hasta el oliva, sugiriendo profundidad y vitalidad. El follaje se presenta como un elemento delimitador, creando una sensación de encierro o refugio.
La luz juega un papel fundamental en la composición. No solo ilumina el camino, sino que también define las formas y los volúmenes de los objetos presentes. La intensidad lumínica genera contrastes marcados entre zonas iluminadas y sombreadas, otorgando a la escena una atmósfera vibrante y casi palpable. Se percibe un resplandor particular en las áreas expuestas al sol directo, que contrasta con la penumbra de los rincones más profundos.
La ausencia de figuras humanas es notable. El espacio parece deshabitado, lo cual contribuye a una sensación de quietud y contemplación. Esta carencia podría interpretarse como una invitación a observar detenidamente el entorno, a apreciar la belleza sencilla y cotidiana del lugar.
El autor ha empleado una paleta de colores cálidos – amarillos, ocres, verdes intensos – que evocan sensaciones de calidez, tranquilidad y conexión con la naturaleza. La técnica pictórica, caracterizada por pinceladas sueltas y empastadas, confiere a la obra un carácter expresivo y espontáneo.
Subtextualmente, la pintura podría sugerir una reflexión sobre el paso del tiempo, la memoria y la importancia de preservar los espacios rurales frente al avance de la modernidad. La calle, como símbolo de conexión y tránsito, se convierte en un escenario donde se entrelazan pasado y presente. La luz solar, omnipresente e inmutable, podría representar la esperanza y la renovación constante de la vida. El encuadre cerrado sugiere una introspección, una mirada detenida sobre un microcosmos que encapsula valores esenciales.