Jan Brueghel The Elder – Flora in the Flower Garden
Ubicación: State Gallery, Schleissheim (Staatsgalerie).
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En primer plano, una multitud de pequeños espíritus alados interactúa con flores y plantas diversas. Se les ve recogiendo pétalos, jugando entre las hojas y participando en un ritual aparentemente festivo alrededor de una vasija o recipiente central. La disposición de estos putti es dinámica, creando una sensación de movimiento y alegría despreocupada. La paleta cromática es rica y vibrante, con predominio de tonos verdes, rojos, amarillos y rosas que acentúan la vitalidad del entorno.
El jardín formal a la izquierda se caracteriza por su estructura ordenada y la presencia de esculturas clásicas en nichos arquitectónicos. Esta zona sugiere un espacio cultivado, controlado y civilizado, contrastando con el paisaje natural más libre y espontáneo al fondo. La arquitectura, aunque integrada en la composición, parece estar parcialmente invadida por la naturaleza, lo que insinúa una relación compleja entre el orden humano y el mundo natural.
En el plano de fondo, se vislumbra un paisaje extenso con cuerpos de agua y figuras humanas más pequeñas, posiblemente participando en actividades similares a las del primer plano. Esta profundidad espacial contribuye a la sensación de inmensidad y abundancia que impregna toda la obra.
Subtextualmente, la pintura parece explorar temas relacionados con la fertilidad, el amor, la alegría y la armonía entre la naturaleza y los placeres terrenales. La presencia constante de flores sugiere una celebración de la belleza efímera y la renovación cíclica de la vida. El contraste entre el jardín formal y el paisaje natural podría interpretarse como una reflexión sobre la tensión entre el control humano y la libertad inherente al mundo natural, o quizás como una idealización de un paraíso perdido donde ambos se encuentran en equilibrio perfecto. La participación activa de los putti sugiere una inocencia primordial y una conexión directa con las fuerzas vitales que animan el jardín. La vasija central, rodeada por estos espíritus, podría simbolizar la fuente de esta fertilidad o el receptáculo de la abundancia natural.