Jan Brueghel The Elder – Wooded Landscape
Ubicación: Lower Saxony State Museum (Niedersächsisches Landesmuseum), Hannover.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El bosque frontal es exuberante, con árboles de follaje rico y variado que sugieren una atmósfera húmeda y sombría. La luz apenas penetra entre las ramas, creando un juego de luces y sombras que acentúa la profundidad del espacio. En este primer plano se observan tres figuras humanas: dos vestidos con ropajes rojizos y uno más, aparentemente un niño, acompañándolos. Su presencia es discreta, casi integrada en el entorno natural, lo que sugiere una relación de respeto o reverencia hacia la naturaleza.
El segundo plano muestra una vía rural donde se aprecia un grupo de personas guiando carros tirados por bueyes. Esta escena evoca la actividad económica y el trabajo manual, elementos esenciales para la vida en esta comunidad. La disposición de las figuras y los animales sugiere movimiento y dinamismo, contrastando con la quietud del bosque frontal.
La ciudad lejana se presenta como un punto focal distante pero significativo. Sus murallas y torres delinean una silueta urbana que contrasta con el paisaje rural circundante. Las montañas que sirven de telón de fondo refuerzan la sensación de grandiosidad y permanencia, sugiriendo una conexión entre lo humano y lo natural a gran escala.
La atmósfera general es melancólica pero serena. El cielo nublado difumina los contornos del horizonte, creando una sensación de misterio e indefinición. El uso sutil del color contribuye a esta impresión: tonos terrosos dominan el primer plano, mientras que azules y grises se intensifican en la lejanía.
Subtextualmente, la pintura parece explorar la relación entre el hombre y la naturaleza, así como la tensión entre lo rural y lo urbano. La presencia de las figuras humanas, tanto en el bosque como en la vía rural, sugiere una coexistencia armoniosa pero también una dependencia mutua. La ciudad amurallada podría interpretarse como un símbolo de civilización y progreso, pero su lejanía y difuminación sugieren también una cierta distancia o alienación del entorno natural. En definitiva, el autor parece invitar a la contemplación sobre la fragilidad de la existencia humana frente a la inmensidad del paisaje.