Jan Brueghel The Elder – STILL LIFE WITH TULIPS, IRISES, NARCISSI AND FRITILLARIA IN A CLAY VASE
Ubicación: Private Collection
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Aquí se presenta una composición floral de notable exuberancia y complejidad. El autor ha dispuesto un conjunto heterogéneo de flores en un jarrón de terracota, sobre una superficie horizontal que parece ser una mesa o repisa de madera oscura. La paleta cromática es rica y vibrante: predominan los tonos rojos intensos, azules profundos, amarillos dorados y rosas delicados, contrastando con el fondo oscuro que acentúa la luminosidad de las flores.
La composición se caracteriza por su densidad; las flores se apiñan unas contra otras, creando una sensación de abundancia casi desbordante. Se distinguen tulipanes, lirios, narcisos y fritillarias, entre otros tipos florales, cada uno representado con un cuidado meticuloso en sus detalles botánicos. La técnica pictórica revela una atención minuciosa a la textura: se aprecia la tersura de los pétalos, la delicadeza de las hojas y la rugosidad del jarrón.
El autor no solo ha buscado representar la belleza natural de las flores, sino que también parece querer transmitir un mensaje más profundo. La fugacidad de la vida, el memento mori, es una constante en este tipo de bodegones. Las flores, símbolos de belleza y vitalidad, están destinadas a marchitarse y morir, recordándonos la transitoriedad de la existencia humana.
La dispersión de pétalos sobre la superficie inferior refuerza esta idea de decadencia y pérdida. El jarrón, aunque robusto en su apariencia, también es un recipiente que contiene la fragilidad de las flores, sugiriendo una relación entre la belleza efímera y el tiempo implacable. La oscuridad del fondo contribuye a crear una atmósfera melancólica y contemplativa, invitando al espectador a reflexionar sobre la naturaleza cíclica de la vida y la muerte.
En definitiva, esta pintura es más que una simple representación de flores; es una meditación poética sobre el paso del tiempo, la belleza fugaz y la inevitabilidad de la decadencia.