Jan Brueghel The Elder – Aeneas and Sibyl in the Underworld
Ubicación: Palazzo Colonna, Roma.
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El plano medio está dominado por una arquitectura infernal: arcos góticos retorcidos, estructuras que parecen a punto de derrumbarse y una intensa luz roja que emana del centro, iluminando el caos. Esta luz no es cálida ni acogedora; más bien, proyecta sombras amenazantes y acentúa la desesperación de las almas condenadas. Se perciben figuras grotescas, algunas con rasgos animales o demoníacos, otras simplemente desfiguradas por el dolor. Un ser monstruoso, con características de dragón y rostro humanoide, se destaca en el primer plano, contribuyendo a la atmósfera opresiva.
El fondo revela un paisaje acuático oscuro y turbulento, salpicado de figuras que parecen ahogarse o luchar contra una corriente implacable. En la lejanía, se vislumbra una luz más tenue, quizás una esperanza ilusoria o simplemente otra trampa en este laberinto infernal.
La paleta cromática es rica y contrastada: los tonos rojos y naranjas del fuego predominan, creando una sensación de calor sofocante y peligro inminente. El azul celeste del atuendo masculino ofrece un contrapunto visual, sugiriendo quizás una conexión con lo divino o la esperanza en medio de la desesperación. La piel desnuda de la mujer profetisa resalta contra la oscuridad circundante, enfatizando su papel como guía o intermediaria entre el mundo de los vivos y el reino de los muertos.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas de destino, redención y la naturaleza del conocimiento prohibido. El descenso a este inframundo podría simbolizar una búsqueda de verdad que exige un sacrificio personal. La presencia de la profetisa sugiere la posibilidad de obtener información crucial en un lugar donde el engaño y la desesperación son moneda corriente. La multitud condenada, atrapada en su sufrimiento, puede representar las consecuencias del pecado o la inevitabilidad de la mortalidad. El contraste entre los personajes centrales y las almas atormentadas plantea preguntas sobre la responsabilidad individual y la posibilidad de escapar del destino. La composición general transmite una sensación de opresión y temor, pero también insinúa la existencia de una fuerza superior que observa desde lejos.