Jan Brueghel The Elder – The burning Troy
Ubicación: Alte Pinakothek, Munich.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La ciudad, presumiblemente Troya, es el punto focal del cuadro. Las llamas ascienden con intensidad desde diversos edificios, iluminando las estructuras arquitectónicas con una luz rojiza y dramática. El fuego no se presenta como una fuerza destructiva uniforme; más bien, parece manifestarse en focos aislados que revelan la complejidad de la ciudad y su intrincada red de calles y fortificaciones. La luna, visible en el cielo nocturno, ofrece un contraste frío a la calidez incandescente del incendio, acentuando la atmósfera de desolación.
En el primer plano, las figuras humanas se aglomeran en una confusión de movimientos. Se distinguen gestos de pánico, desesperación y posible conflicto. Algunos parecen intentar escapar, mientras que otros se enfrentan mutuamente con armas o sin ellas. La iluminación es desigual; algunas figuras están bañadas por la luz del fuego, revelando sus expresiones de terror, mientras que otras permanecen sumidas en la oscuridad, sugiriendo una pérdida de esperanza o incluso la muerte inminente. La disposición de estas figuras no parece seguir un orden narrativo claro, sino más bien transmitir una sensación general de desorden y anarquía.
Subtextualmente, la obra evoca temas universales como la fragilidad de las civilizaciones, el poder destructivo del conflicto bélico y la inevitabilidad del cambio. La representación del fuego puede interpretarse tanto literal como metafórica: como un símbolo de destrucción física, pero también como una alegoría de la decadencia moral o espiritual. La presencia de la luna, a menudo asociada con la melancolía y el paso del tiempo, refuerza esta idea de pérdida y transitoriedad. La ausencia de una narrativa explícita permite múltiples interpretaciones; el espectador es invitado a reflexionar sobre las causas y consecuencias de la catástrofe representada, así como sobre la condición humana en general. La composición, con su marcado contraste entre luz y oscuridad, contribuye a crear un ambiente de tensión dramática y misterio.