Jan Brueghel The Elder – Diana and her Nymphs after the Hunt
Ubicación: Private Collection
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El punto focal se concentra alrededor de un árbol robusto, cuyas ramas se extienden sobre el grupo central. Aquí, una figura femenina, presumiblemente la líder del conjunto, vestida con un manto rojo intenso, parece supervisar la distribución de la presa –un ciervo colgando de las ramas– entre sus acompañantes. A su lado, otra mujer, ataviada con un vestido dorado, sostiene a un niño en brazos, mientras que una tercera figura, con un vestido carmesí, ofrece algo a otro personaje, posiblemente un joven. La presencia de varios perros, algunos sentados y otros inquietos, refuerza la temática de la caza y el dominio sobre la naturaleza.
En primer plano, cerca del agua, se aprecia una mujer ofreciendo alimento a una figura alada que recuerda a Cupido o Eros. Este detalle introduce una dimensión amorosa y sensual en la escena, sugiriendo un momento de intimidad y deleite tras los esfuerzos de la cacería. La presencia de otras figuras femeninas, dispersas por el paisaje, contribuyen a crear una sensación de abundancia y celebración.
El entorno natural está meticulosamente representado: la vegetación es densa y exuberante, con árboles que se pierden en la distancia. El agua, serena y reflectante, añade profundidad a la composición. La perspectiva es clara, aunque ligeramente idealizada, lo que contribuye a crear una sensación de grandiosidad y armonía.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas relacionados con el poder femenino, la fertilidad, la naturaleza y el amor. La figura central, con su atuendo rojo vibrante, irradia autoridad y control sobre el grupo y el entorno. La presencia del niño sugiere una continuidad generacional y un futuro próspero. El acto de compartir la presa puede interpretarse como un símbolo de generosidad y hospitalidad. Finalmente, la escena amorosa en primer plano introduce una nota de sensualidad y placer que contrasta con la energía dinámica de la caza. La pintura evoca una idealización del mundo rural y una celebración de los placeres terrenales, todo ello envuelto en una atmósfera de refinada elegancia.