Jan Brueghel The Elder – Allegory of abundance
Ubicación: Private Collection
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La luz, cálida y dorada, baña la escena, resaltando la piel tersa de las figuras y el brillo de los frutos que se esparcen por el suelo. El artista ha empleado una paleta rica en tonos verdes, ocres y rojizos, creando una atmósfera sensual y opulenta. La vegetación, densa y detallada, contribuye a la sensación de abundancia y fertilidad.
En primer plano, un hombre musculoso, con la piel oscura, se inclina sobre una pila de frutas y verduras, como si las ofreciera o las distribuyera entre los presentes. A su lado, dos mujeres, una con el cabello oscuro y otra rubio dorado, parecen ser las figuras centrales del festín. La mujer a la izquierda extiende la mano hacia un hombre que se acerca, creando una conexión visual que sugiere generosidad y hospitalidad. El hombre desnudo de piel cobriza, en el centro, parece dirigir o presidir la celebración con una actitud solemne.
El grupo de niños, disperso por toda la escena, añade un elemento de alegría y despreocupación a la composición. Algunos juegan entre las flores, otros se aferran a las piernas de los adultos, creando una sensación de comunidad y armonía. En el fondo, se vislumbran figuras que parecen pastorear ganado, integrando así la escena en un contexto rural y pastoril.
Subtextualmente, la pintura parece explorar temas relacionados con la fertilidad, la prosperidad y la generosidad natural. La abundancia de alimentos, la exuberancia del paisaje y la presencia de figuras mitológicas sugieren una visión idealizada de la vida, donde los placeres terrenales se combinan con la gracia divina. La disposición de las figuras, con sus gestos de ofrecimiento y aceptación, podría interpretarse como una alegoría de la hospitalidad y la generosidad humana. La presencia del hombre oscuro en primer plano, con su papel de distribuidor o proveedor, introduce una posible dimensión social o simbólica relacionada con el trabajo y la provisión para la comunidad. En definitiva, la obra invita a contemplar la belleza y la abundancia del mundo natural, así como los valores humanos que nos permiten disfrutarla en armonía.