Part 4 Louvre – Corot, Jean-Baptiste-Camille (Paris 1796-1875) - View of the Colosseum from the Farnese Gardens, 1826, 30x49
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El primer plano está ocupado por una frondosa vegetación, un conjunto de árboles y arbustos que actúan como cortinilla, impidiendo una visión directa del Coliseo. Esta barrera natural no oculta completamente el monumento, sino que lo enmarca, sugiriendo una experiencia contemplativa, casi íntima, para el espectador. La luz, suave y difusa, baña la escena, creando un ambiente melancólico y nostálgico. No hay sombras marcadas; todo parece sumergido en una penumbra dorada que realza la textura de las piedras y la delicadeza del follaje.
En el plano medio, se aprecian muros de piedra más bajos, probablemente parte de los jardines desde donde se contempla la vista. Estos muros delimitan el espacio visual y contribuyen a la sensación de profundidad. Una hilera de cipreses, típicos del paisaje italiano, se alinea en la distancia, guiando la mirada hacia el Coliseo y acentuando su verticalidad.
La paleta cromática es limitada: predominan los tonos terrosos, ocres, verdes apagados y grises azulados. Esta sobriedad contribuye a crear una atmósfera de quietud y serenidad. El cielo, apenas insinuado en la parte superior del lienzo, se presenta como un velo translúcido que difumina los contornos y acentúa la sensación de lejanía.
Más allá de la mera representación de un lugar específico, esta pintura parece sugerir una reflexión sobre el paso del tiempo y la fragilidad de las grandes civilizaciones. El Coliseo, símbolo del poderío romano, se presenta como ruina, testimonio silencioso de una época pasada. La vegetación que lo invade simboliza la naturaleza reclamando su espacio, cubriendo los vestigios de la grandeza humana. La atmósfera general invita a la contemplación y al recuerdo, evocando un sentimiento de melancolía por el transcurso del tiempo y la inevitabilidad del cambio. El autor no busca una descripción literal, sino más bien transmitir una impresión sensorial y emocional, una experiencia subjetiva ante la belleza decadente de un paisaje histórico.